Tuesday, October 6th, 2009...4:21 pm

La casita de Laura

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Español 313                                                                                                                                               10-15-09
Dorice Bernard

La  lastimera casita de Laura

La casa donde Laura y su familia viven está en una colonia de la clase media baja en una ciudad de México. Esta casa, en que Laura, su marido Beto, y sus seis hijos viven, tiene dos pisos y un jardín.

Al llegar a casa, Laura ve que la puerta está emparejada, como siempre. Entra la sala, que es el primer cuarto, pero nadie está en la habitación. La casa aparece sin aliento, sin vida, piensa.  Porque las paredes son muy delgadas, Laura oye el sonido de la televisión en la llamada biblioteca, que es, en realidad, el cuarto de la televisión. Esta habitación está en el segundo piso. Sube la escalera para charlar con su familia, pero tan pronto como vea a su marido y a  sus hijos, le da cuenta de que nadie le presta ninguna atención. Su esposa sale para usar el baño sin hablar con ella. Ve  dos de las hijas, que se habían  tirado de panza en la alfombra, que es muy raída y manchada.

El olor del tocino está por la casa. Cuando sus hijos la ven, la dicen que tienen hambre. Laura baja la escalera, cuyo andén le ayuda usar los peldaños.  Sus hijos la siguen, haciendo giros en la escalera, que debe  ser  una escalera circular.

Porque los niños tienen hambre, Laura va a la cocina. En la cocina ve que los platos con sobras están apilados en el fregadero. Porque Laura ole el tocino, tiene hambre también, pero tiene que dar de comer a los niños, que es la primera responsabilidad de una madre.

Puesto que Laura está muy cansada, sube a la recámara. El lecho nupcial está desordenado. Se avienta en la cama, después de tratar de ignorar toda la materia esparcida en el suelo, los varios zapatos del hijo, un suéter, y otra ropa de los hijos.. Laura está rechazada por el desorden. Piensa de lo que su amiga Silvia le ha dicho, que  lleva una vida de perros. Toda la casa está desordenada. Laura, que ya está cansada, empieza a limpiar la recámara. Aunque la casa es pequeña, hay mucha materia esparcida por sus cuartos.  Laura piensa que los juguetes en el suelo, los artículos del baño en la tina, y los platos sucios en el fregadero son como materia muerte, Tal vez piensa que su casa es muerte. Laura siente la frialdad de su esposo, que la desafía con su falta de hablar.  Si Beto es indiferente a la suciedad de la casa y al hambre de los hijos, no le dice.  No hay nadie que ayuda a Laura, ni su esposo  ni sus hijos. La mirada desafiada de Beto  y su falta de hablar con ella contribuyen a los pensamientos de Laura.

Al volver al cuarto de televisión, oye el sonido de su marido orinando en el excusado en el baño porque Beto siempre deja la puerta abierta. Después de que Beto salga del baño, Laura lo entra y ve que en la tina hay un aro de mugre, lo cual es otra tarea doméstica que tiene que tallar.

No hay nadie que ayuda a Laura, ni Beto, que es mezquino, ni sus hijos, que son demasiados interesados en  mirar la televisión. Laura está deprimida y, por eso, da media vuelta al pensar de todas las tareas que tiene que hacer. Laura casi tropieza con un triciclo al llegar a la ventana. Allí, puede ver el lugar que está yema de los dedos, su jardín, el único sitio en que puede relajar.  Aunque Laura no sabe cómo aguanta su vida con su esposo, sabe que es la única persona responsable en la casa. Recuerda que cuando vio a su hija Magda en el jardín con el pelo enredado, le trajo en casa con mano férrea en el brazo.    Laura baja la escalera, sale la casita  y corre a su jardín. Pero  este tiempo  es  para alentar el aire libre,  librarse de sus problemas,  y  estar en paz con si misma.   Por fin, en el jardín el alma de Laura  halla su  refugio.



5 Comments

  •   Michelle Bowers
    October 8th, 2009 at 9:37 am

    La casa de Laura está en una colonia en una ciudad de México. Familias de la clase media baja viven allí. Esta casa tiene dos pisos. Laura y su esposo Beto viven en allí con sus seis hijos.
    Al llegar la puerta, Laura ve que está emparejada, como siempre. Nadie le presta atención. En el primer piso hay la sala pero nadie está en el cuarto. Laura oye el sonido de la televisión en la llamada biblioteca (no entiendo llamada biblioteca?), que es el cuarto de la televisión. Esta habitación está en el segundo piso. Sube la escalera para hablar con su familia, pero tan pronto como entre, le da cuenta de que nadie le preste atención. Su esposa sale para usar el baño. Ve a dos de las hijas, tiradas de panzas en la alfombra, que es muy raída y manchada.
    El olor del tocino está por la casa. Cuando sus hijos la ven,(que es “la”) la dicen que tienen hambre. Con mano férrea ( usa correcto?), Laura baja la escalera, cuyo andén le ayuda usar los peldaños. Sus hijos siguen, haciendo giros en la calera, que es una escalera caracol. En la cocina ve que los platos están apilados en el fregadero. Porque Laura ole el tocino, tiene hambre también, pero da de comer a los niños. Aunque Laura está muy cansada, sube a la recámara. El lecho nupcial está desordenado. Trata (tartar=to treat) de aguantar la materia sobre la cama. Piensa de lo que su amiga le dice, que lleva una vida de perros. Toda la casa está desordenada. Laura, que ya está cansada, empieza a limpiar la recámara. Aunque la casa es pequeña, es muy sucia, con muchas materias muertes, Laura piensa.
    Al volver al cuarto de televisión, oye el sonido de su marido, orinando en el excusado porque Beto deja la puerta abierta. Después de que Beto salga del baño, Laura entra y ve que la tina es muy mugre, la cual es algo que tiene que limpiar. No hay nadie que ayuda a Laura. Sus hijos son felices, lo cual no es nada de extrañar.

  •   Michele Abbaticchio
    October 8th, 2009 at 2:36 pm

    Dorice-
    Su composición está muy bien escrito. Bueno uso de los pronombres relativos en las oraciones complejas.

    “Con mano férrea, Laura baja la escalera, cuyo andén le ayuda usar los peldaños.” No entiendo el uso aquí de la expresión “con mano férrea”

  •   carrilloarciniegar@cofc.edu
    October 8th, 2009 at 3:41 pm

    Español 313 10-08-09
    Dorice Bernard

    La casita lastimera de Laura

    La casa donde Laura y su familia viven está en una colonia de la clase media baja en una ciudad de México. Esta casa, en que Laura, su marido Beto, y sus seis hijos viven, tiene dos pisos y un jardín..

    Al llegar a casa, Laura ve que la puerta está emparejada, como siempre. Entra la sala, que es el primer cuarto, pero nadie está en la habitación. La casa aparece sin aliento, sin vida, piensa. Pero, porque las paredes son muy delgadas, Laura oye el sonido de la televisión en la llamada biblioteca, que es, en realidad, el cuarto de la televisión. Esta habitación está en el segundo piso. Sube la escalera para charlar con su familia, pero tan pronto como vea a su marido y sus hijos, le da cuenta de que nadie le presta ninguna atención. Su esposa sale para usar el baño son hablar con ella. Ve a dos de las hijas, tiradas de panzas en la alfombra, que es muy raída y manchada.

    El olor del tocino está por la casa. Cuando sus hijos la ven, la dicen que tienen hambre. Con mano férrea, Laura baja la escalera, cuyo andén, o pasamanos, le ayuda usar los peldaños. Sus hijos la siguen, haciendo giros en la escalera, que es una escalera caracol.

    Porque los niños tienen hambre, Laura va a la cocina. En la cocina ve que los platos con sobras están apilados en el fregadero. Porque Laura ole el tocino, tiene hambre también, pero tiene que dar de comer a los niños, que es la primera responsabilidad de una madre.

    Puesto que Laura está muy cansada, sube a la recámara. El lecho nupcial está desordenado. Se avienta en la cama, después de tratar de ignorar toda la materia esparcida en el suelo, los varios zapatos del hijo, un suéter, y otra ropa de los hijos.. Laura está rechazada por el desorden. Piensa de lo que su amiga Silvia le ha dicho, que Laura lleva una vida de perros. Toda la casa está desordenada. La alfombra en el cuarto de televisión es manchada y raída. Laura, que ya está cansada, empieza a limpiar la recámara. Aunque la casa es pequeña, hay mucha materia esparcida por sus cuartos. Laura piensa que los juguetes en el suelo, los artículos del baño en la tina, y los platos sucios en el fregadero son como materia muerte, Tal vez piensa que su casa es muerte. Laura siente la frialdad de su esposo, que la desafía con su falta de hablar. Beto es indiferente a la suciedad de la casa y al hambre de los hijos. No hay nadie que ayuda a Laura, ni su esposo ni sus hijos. La mirada desafiada de Beto y la falta de hablar con ella contribuyen a los pensamientos de Laura,

    Al volver al cuarto de televisión, oye el sonido de su marido, orinando en el excusado en el baño porque Beto siempre deja la puerta abierta. Después de que Beto salga del baño, Laura lo entra y ve que en la tina hay un aro de mugre, lo cual es otra tarea doméstica que tiene que tallar.

    No hay nadie que ayuda a Laura, ni Beto, que es mezquino y ni sus hijos, que son demasiados interesados en jugar y mirar la televisión. Laura está deprimida y, por eso, da media vuelta al pensar de todas las tareas que tiene que hacer. Laura casi tropieza con un triciclo al llegar a la ventana. Allí, puede ver el lugar que está yema de los dedos, su jardín, el único sitio en que puede relajar. Aunque Laura no sabe cómo aquanta su vida con su esposo, sabe que es la única persona responsable en la casa y sabe que tiene su jardín. Baja la escalera para alentar el aire libre, ser feliz, tener una sonrisa, y ser libre de sus problemas. Su jardín es donde halla el refugio por su alma.

  • La casa de Laura está en una colonia en una ciudad de México. Familias de la clase media baja viven allí. Esta casa tiene dos pisos. (;) Laura y su esposo Beto viven en allí con sus seis hijos. (es aquí donde viven Laura y su esposo Beto… o donde viven Laura y su esposo Beto con sus seis hijos)

    Al llegar la puerta, Laura ve que está emparejada, como siempre. Nadie le presta atención. En el primer piso hay la sala pero nadie está en el cuarto. Laura oye el sonido de la televisión en la llamada biblioteca, que es el cuarto de la televisión. Esta habitación está en el segundo piso. Sube la escalera para hablar con su familia, pero tan pronto como entre, le da cuenta de que nadie le preste atención. (,y su) Su esposa sale para usar el baño. Ve a dos de las hijas, tiradas de panzas en la alfombra, que es muy raída y manchada.

    El olor del tocino está por la casa. Cuando sus hijos la ven, la dicen que tienen hambre. (al resulto, o por eso) Con mano férrea, Laura baja la escalera, cuyo andén le ayuda usar los peldaños. Sus hijos siguen, haciendo giros en la calera, que es una escalera caracol. En la cocina ve que los platos están apilados en el fregadero. Porque Laura ole el tocino, tiene hambre también, pero da de comer a los niños. Aunque Laura está muy cansada, sube a la recámara. El lecho nupcial está desordenado. Trata de aguantar la materia sobre la cama. Piensa de lo que su amiga le dice, que lleva una vida de perros. Toda la casa está desordenada. Laura, que ya está cansada, empieza a limpiar la recámara. Aunque la casa es pequeña, es muy sucia, con muchas materias muertes, Laura piensa – (no necesita).

    Al volver al cuarto de televisión, oye el sonido de su marido, orinando en el excusado porque Beto deja la puerta abierta. Después de que Beto salga del baño, Laura entra y ve que la tina es muy mugre, la cual es algo que tiene que limpiar. No hay nadie que ayuda a Laura. Sus hijos son felices, lo cual no es nada de extrañar.

  •   Dorice Bernard
    October 14th, 2009 at 11:35 pm

    Español 313 10-08-09
    Dorice Bernard

    La lastimera casita de Laura

    La casa donde Laura y su familia viven está en una colonia de la clase media baja en una ciudad de México. Esta casa, en que Laura, su marido Beto, y sus seis hijos viven, tiene dos pisos y un jardín.

    Al llegar a casa, Laura ve que la puerta está emparejada, como siempre. Entra la sala, que es el primer cuarto, pero nadie está en la habitación. La casa aparece sin aliento, sin vida, piensa. Pero, porque las paredes son muy delgadas, Laura oye el sonido de televisión en la llamada biblioteca, que es, en realidad, el cuarto de la televisión. Esta habitación está en el segundo piso. Sube la escalera para charlar con su familia, pero tan pronto como vea a su marido y sus hijos, le da cuenta de que nadie le presta ninguna atención. Su esposa sale para usar el baño sin hablar con ella. Ve a dos de las hijas, que se habían tirado de panza en la alfombra, que es muy raída y manchada.

    El olor del tocino está por la casa. Cuando sus hijos la ven, la dicen que tienen hambre. Laura baja la escalera, cuyo andén, o pasamanos, le ayuda usar los peldaños..Sus hijos la siguen, haciendo giros en la escalera, que es una escalera caracol.

    Porque los niños tienen hambre, Laura va a la cocina. En la cocina ve que los platos con sobras están apilados en el fregadero. Porque Laura ole el tocino, tiene hambre también, pero tiene que dar de comer a los niños, que es la primera responsabilidad de una madre.

    Puesto que Laura está muy cansada, sube a la recámara. El lecho nupcial está desordenado. Se avienta en la cama, después de tratar de ignorar toda la materia esparcida en el suelo, los varios zapatos del hijo, un suéter, y otra ropa de los hijos. Laura está rechazada por el desorden. Piensa de lo que su amiga Silvia le ha dicho, que Laura lleva una vida de perros. Toda la casa está desordenada. La alfombra en el cuarto de televisión es manchada y raída. Laura, que ya está cansada, empieza a limpiar la recámara. Aunque la casa es pequeña, hay mucha materia esparcida por sus cuartos. Laura piensa que los juguetes en el suelo, los artículos del baño en la tina, y los platos sucios en el fregadero son como materia muerte, Tal vez piensa que su casa es muerte. Laura siente la frialdad de su esposo, que la desafía con su falta de hablar. Si Beto es indiferente a la suciedad de la casa y al hambre de los hijos, no le dice.
    No hay nadie que ayuda a Laura, ni su esposo y ni sus hijos. La mirada desafiada de Beto y la falta de hablar con ella contribuyen a los pensamientos de Laura,

    Al volver al cuarto de televisión, oye el sonido de su marido, orinando en el excusado en el baño porque Beto siempre deja la puerta abierta. Después de que Beto salga del baño, Laura lo entra y ve que en la tina hay un aro de mugre, lo cual es otra tarea doméstica que tiene que tallar.

    No hay nadie que ayuda a Laura, ni Beto, que es mezquino, y ni sus hijos, que son demasiados interesados en jugar y mirar la televisión. Laura está deprimida y, por eso, da media vuelta al pensar de todas las tareas que tiene que hacer. Laura casi tropieza con un triciclo al llegar a la ventana. Allí, puede ver el lugar que está yema de los dedos, su jardín, el único sitio en que puede relajar. Aunque Laura no sabe cómo aguanta su vida con su esposo, sabe que es la única persona responsable en la casa y sabe que tiene su jardín. Recuerda que cuando vio a su hija Magda, en el jardín, con el pelo enredado, le trajo en casa con mano férrea en el brazo. Laura baja la escalera al jardín para alentar el aire libre, librarse de sus problemas, y ser feliz. Su jardín es donde halla un refugio por su alma.

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