Yasiris Torres
Version final
Dr. Carrillo
El que era diferente
Se conocieron mientras el trabajaba en un proyecto de la ciudad dónde él era el principal acquitecto. Ella era una simple campesina sumamente bella. Él la cortejo de inmediato, sin saber que élya pertenecía a otra. Así comenzó la relación de la Familia Matos. Él después de todo el sufrimiento que le causó dejo a su antigua esposo con la cuál había procreado dos hijos y se caso con aquella ingenua campesina. Ella se dedico de inmediato a su esposo pues asi lo manda la ley de los hombres y la de nuestro supuesto dios. Abandonó sus estudios y de imediato quedó embarazada. A los ocho meses se enteró que la ex esposa también esperaba otro hijo. Pobres creaturas tan inocentes apenas se llevarían meses. Dos madres embarazas a la misma vez. Que clase de patraña es esa. Sin embargo, ella lo aceptó y llevan ya 32 años juntos. A pesar de las constantes infidelidades ella permaneció a su lado siempre.
La familia se completo en poco tiempo. En un lapso de cinco años tuvieron 4 hijos. Pero en esta familia pasaba algo muy normal hoy en día, y que años atrás era la perdición de muchas familias. Casi una desgracia.
Desde niño era un ser muy especial. Eran cuatro hermanos ellos. Cada uno tenía su personalidad, y aunque los padres no lo hubiesen querido, llegaron a nacer los favoritos de mamá y de papá. Al cada uno tener su favorito de los cuatro hijos uno de ellos se vio afectado por esta situación de una manera que perturbó la vida de cada uno de ellos.
Gabriela fue la primera princesita de la casa, y todo lo que ella quería sus padres se lo daban, era muy carismática e inteligente y para colmo la primera nieta en ambas familias. Cuando llegaron sus hermanos en ella nació un ser maternal.
Mamá Josefa siempre fue muy buena madre pero no podía dejar de sentir un favoritismo por su hija Gabriela. En ella veía la mujer que nunca pudo ser; la madre se sacrificaba por sus hijos pero más por su hija la que llegaría a ser una mujer hecha y derecha, y no una analfabeta, ignorante, ama de casa como ella.
Cuando nació el segundo hijo al cuál llamaron Daniel, desde un principio hubo algo de rechazo de papá David. A pesar de ser varón. Tal vez no fue creado a su imagen y semejanza. Al menos no como se lo esperaba. Desde muy pequeño el padre supo lo que iba a ser cuando fuera grande. Él no era como él. Pero, ¿qué era esto lo que él veía en su hijo mayor? Había cierto odio por parte del padre. Claro, él no decía odiarlo pero su actitud para con él indicaban eso. El odio no es más que una forma de expresar temor. David temía de la sociedad y del que dirán.
Luego nació el tercero, al cual llamaron Omar. Éste si era lo que el padre esperaba. Desde siempre, el favorito de papá. Lo cuál notó el hijo mayor quién comentó a su hermana:
–¿Tú crees que sí me meto en problemas en la escuela más seguido Él me quiera como a él?
– Yo te quiero, soy tu hermana mayor. Además él te quiere también, pero no lo demuestra como debería. Tal vez porque nuestro hermano es su hijo más pequeño.
— Pero siempre hace cosas con él. A mi me deja siempre fuera.
— Hermano pero a ti no te gusta ir a montar la moto como a ellos.
— Bueno pero podríamos hacer otra cosa.
Realmente no hacían nada juntos, y en ocasiones me dí cuenta que él se le regañaba más fuerte o castigaba con más severidad. Una vez los dos llegaron a casa con una C en matemáticas. El hijo menor no escuchó ningún sermón, sin embargo el hijo mayor fue encerrado en su habitación, como excusa papá decía que él era el mayor y que tenía que dar el ejemplo.
Luego nació la más pequeña a la que llamaron Claudia. Para la hermana mayor fue como su mamá. Le encantaba cuidar de ella. A ella nunca le importó el favoritismo de la mamá o del papá tal vez porque ella sabía que para su hermana mayor era la favorita.
Bueno ahora entiendo que sentirse querido es importante para el desarrollo mental de un niño. La hija mayor alcanzó la mayoría de edad, completó sus estudios, se casó y es hoy en día una excelente madre y profesionista.
Los conflictos de adolescentes fueron sumamente difíciles para esta familia. Con mucha frecuencia se encontraba en problemas por robar y mentir continuamente. Aquel hijo ignorado y que sólo obtuvo el cariño maternal, el cual fue un cariño incondicional pero jamás como el cariño que se le daba a la mayor, y esto él lo sabía.
Sin avisarle, un día Gabriela fue al apartamento de su hermano para visitar. Ella lo esperó y cuando lo vio llegar descubrió su secreto. Se dio cuenta de quién era él en realidad.
—¿Qué haces aquí?
—Vine a visitarte
—Debiste avisar.
—Cuanto tiempo llevas ocultado esto? ¿Qué va a decir mamá? íOh Dios! íSe va a morir! Y , ¿Papá?…
— A él no le digas, total para él nunca existí. A ella no le debes decir nada, no quiero herirla.
—Tal vez podemos hacer algo para arreglar está situación.
— íNo! Yo soy como soy y tienes que aceptarme así.
El dolor que sintió su hermana mayor era tan intenso y penetraba su corazón tan fuertemente, pero lo abrazó y trato de comprenderlo, pero lo que no podia comprender era el que usara las drogas.
Su instinto maternal no la dejó y salió de inmediato a buscar a su madre. Necesitaba hablar con alguien. No hay nada escondido entre el Cielo y la Tierra… tarde o temprano las cosas salen a flote.
— Madre sabes tengo que hablar contigo.
—íJesus, Ave María!. ¿ Haz visto un fantasma? ¿Qué te pasa?
—Primero promete que no te vas a molestar, que vas a tomarlo con calma.
— Bueno, está bien, ¿Qué pasa?
— Madre fui a visitar a tu hijo mayor, y bueno llegó con otro agarradito de manos, se besaban….¿Me entiendes?, es que no puedo decirte lo que es él. Él es un…
—íHija! Él es homosexual. Lo puedes decir. Tienes que aceptarlo.
—íMadre! ¿Usted lo sabía?
— Siempre lo supe hija. Lo supe mucho antes de que él lo supiera. Por sus gestos y sus actividades de preferencia.
—: Y es por eso que padre no lo ha aceptado nunca.
—Sí hija. Él no puede aceptar que uno de sus hijos sea homosexual.
La hija mayor salió de casa desconcertaba y sin saber como todos sabían menos ella. Ya después toda la familia lo sabía pero, las cosas no iban bien. El rechazo del padre llevó a este hijo mayor a descarriarse y ser mucho más rebelde. Poco a poco estaba en muchos más problemas con las autoridades y a vivir una vida promiscua sin cuidarse de enfermedades que podría contraer sexualmente. Cualquiera que haya conocido un poco de cerca el drama de una persona homosexual y sus familiares siente a partir de entonces una comprensión y un aprecio muy especial por quienes sufren esa situación. Gabriela pensaba que el ser homosexual era algo que se decidía hacer, pero empezó a dudar y creer que algo genético tenía que ver ya que su madre le explicó que siempre supo que su hijo iba a ser homosexual. Pero la tragedia de todo esto la perturba, pero todos en la familia fueron aceptando esta verdad.
Un día Daniel llamó a su madre y le explicó que se encontraba a dos mil millas de casa viviendo como un desamparado. Estaba cegado por las drogas, sin un futuro y sin un porvenir. Buscaba algo de ayuda. Obviamente, la madre tenía que obedecer a su esposo y llamó a su hija mayor para que lo ayudara y le diera amparo. La hija mayor le abrió las puertas de su casa, y por un tiempo, parecía que se recuperaba, pues consiguió trabajo y todo iba bien, pero él llevaba una doble vida y doble personalidad.
Por un momento se pensó que había recuperado su vida. La primera vez que robó fue a su propio hermano menor. Mientra éste peleaba en la guerra de Irak, este robo su identidad y comenzó a hacer gestiones ilegales. Primero tuvo acceso a las cuentas bancarias del su hermano y como éste no podía usarlas, Daniel se encargo de darse la buena vida por nueves largos meses. Hasta que su hermano menor, Omar, se dio cuenta de que algo no andaba bien con sus cuentas. Al regresar de Irak, Omar lo confrontó. Se había descubierto que había sacado tarjetas de crédito a su nombre y que en su cuenta no había ni un centavo de lo que él había ahorrado. La pelea entre ambos fue intensa tanto que jamás se volvieron a dirigir la palabra.
Ya después viviendo en casa de su hermana. La policía lo fue a buscar. Una vez más había robado la identidad de un huésped del hotel de cinco estrellas donde se encontraba trabajando. La policía no pudo dar con él y escapó de ellos. La madre sufre y llora. Al padre le daba igual. Un año más tarde llamaron a un hospital. Él se encontraba en condición crítica con una neumonía. De repente le entró algún sentimiento humanitario al padre quién vio como sufría la madre. Él compró los boletos de avión y fueron a verlo. Más tarde llegó Gabriela. En los ojos del hijo mayor, Daniel, quién se encontraba entubado y en condición muy crítica había tanto arrepentimiento y dolor. Omar se sintió tan mal, pues hacían ya cinco años que no le dirigía la palabra a su hermano. Él le dijo por teléfono que lo perdonaba, a pesar de que Daniel no podía hablar por estar entubado. Él sonrió al escuchar las palabras de su hermano, al cual, a pesar de haber tenido toda la atención que a él le hubiese gustado tener, lo quería mucho. El papá, David quiso dejar de un lado su orgullo machista y le pidió perdón. Ahora comprendió que una persona no debe juzgar a los demás por sus inclinaciones sexuales, ya que puede tener un efecto negativo en el como el individuo puede ver la vida. Los últimos momentos llegaban, él perdió el conocimiento. Ya no había nada que se pudiera hacer para salvarle la vida ya que aparte de la neumonía, todos descubrieron aquel día que el SIDA le quitaba la vida. Ya no había nada que hacer por él.
Tiempo de defunción 2:40 de la tarde, octubre 9 del 2006.